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HISTORIA DE LA COFRADIA


La actual Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Stma. de los Dolores, hunde sus raíces, en el fervor que en nuestro pueblo siempre ha despertado, la veneración de la Sacrosanta Pasión de Nuestro Redentor, y en el dolor maternal de Nuestra Señora, de modo, que ya desde el siglo XVI, bajo el venerable título de la Veracruz, la devoción a una imagen de Jesús Nazareno, y de la Virgen de la Soledad, fue impregnando el corazón de aquellos ilurquenses, para los que la Semana Santa, era una fe vivida dentro del Templo, en una cuidada liturgia, que se plasmaba públicamente en unas procesiones, que eran toda una catequesis popular de la importancia de estos días del Santo Triduo Pascual.

Ya desde el S. XVII consta en nuestro archivo parroquial, la Hermandad de Jesús Nazareno como tal y Nuestra Señora de la Soledad. Desde esos primeros pasos, hasta la actual Cofradía, en cada momento histórico se ha mantenido encendida la llama de la devoción a Ntro. Padre Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, en el esfuerzo y en el sacrifico de familias de nuestro pueblo, que no han querido perder sus raíces más profundas.

A partir de los días trágicos que precedieron a la misma guerra civil española, en los que nuestro rico patrimonio artístico y devocional, desapareció pasto de las llamas, y del odio y la ambición de quiénes ni sabían bien lo que hacían, al querer destruir parte de nuestro pasado, fueron precisamente los mismos ilurquenses, los que volvieron a plasmar en nuevas imágenes, todo su sentimiento más sincero y más auténtico.Y es cuando se procura de nuevo, volver a organizar e intentar recuperar el esplendor de aquéllos otros años.

Acercándonos a los años 80, mientras que D. José Antonio Ortega Martínez fue Párroco en Íllora, procuró que la celebración plástica de la Semana Santa, fuera una puerta de entrada al misterio que ella encierra, a personas que muchas veces han estado alejados de esta celebración, y con su habilidad para entablar amistad, mediante la cercanía de un vaso de vino, o la complicidad de una partida de domino, llenó el corazón de muchos hombres y mujeres, de la ilusión de portar sobre sus hombros la imagen de Jesús, la de su bendita Madre, e incluso que se atrevieran a crear su propia banda de tambores y cornetas. Como coadjutor en la Parroquia, D. Antonio García, también implicó a muchos jóvenes scouts y a sus familias, en todas las celebraciones parroquiales, de modo, que fueron unos años, en los que se vivió una gran movida en nuestra parroquia, y que marcó la vida de muchas personas.

Y tal fue la implicación de algunas de ellas, que posibilitó, que todo lo vivido en aquellos años, encontrara una salida, en un intento de refundación de la Cofradía, con el posterior Párroco, D. Francisco Javier Huete Pedrajas. Eran los años 80, y fueron precisas muchas reuniones para intentar dar forma, a lo que por entonces, pretendía ser una Cofradía según los estatutos marco del Arzobispado. Fueron años en que de existir varios días de procesiones, hasta entonces, Domingo de Ramos, Martes Santo, Jueves Santo y Viernes Santo, D. Javier lo había centrado casi todo en el Viernes Santo.

En aquellas reuniones, en las que el párroco escuchaba lo que cada uno proponía, al final era él, el que tomaba el pincel de este cuadro, e íba dando las pinceladas que creía más oportunas. Paco Palma, Conchita Navarro, Vicenta Tejero, Lourdes Muñoz, Lola Coca, Isabel López, Alfonso López, Macías, Federico Comba, Manolo y Jacinta, Diego Ibáñez, Pepe Ángel, y por supuesto, Juan de Dios Carmona, José, Guillermo, sus esposas, sus familiares, hicieron de la Semana Santa, algo más que una simple manifestación religiosa, un encuentro de personas muy distintas pero que al final, se unían en una misma fe. En aquellos años, 1984 y 1985, se creó una nueva Junta Directiva, en la que Juan de Dios, era el Hermano Mayor, y en la que las primeras decisiones que se tomaron, fue intentar organizar mejor, aquella expresión de fe popular.

Se adquirieron dos tronos, según las posibilidades de la época, y con mucho esfuerzo de todos, que se realizaron en la carpintería de Juan “Mercado” y que íban a permitir, que toda la gran cantidad de mujeres y hombres, que querían llevar sobre sus hombros estas sagradas imágenes, lo pudieran hacer de una forma más organizada. Porque no tendríamos que olvidar, que cuando todo se concentró en el Viernes Santo, al terminar el Santo Viacrucis, que se celebraba al final de los Santos Oficios, grupos de mujeres y hombres, esperaban desde la tarde, para poder llevar las imágenes sagradas, ya que las andas en las que íban, eran tan pequeñas, que no permitían que muchas personas las portaran, y siempre había pequeñas rencillas para ver de qué manera todos podían llevarlas.

Con la adquisición de las nuevas andas, todas las mujeres de la Cofradía, se pusieron manos a la obra, para confeccionar unos hábitos de nazarenos, y un palio que cubriera la bendita imagen de la Virgen. La ilusión era la que daba cada puntada, y en poco tiempo, se organizó el primer cuerpo de nazarenos, se remató el palio de la Virgen, y se comenzó una nueva andadura, en la que se incorporaron gran cantidad de hombres, niños y mujeres, que querían formar parte del cortejo procesional.

Pero como suele pasar en muchas ocasiones, más de la cuenta, en nuestro pueblo, se comienza algo con mucha ilusión y con muchas ganas, pero con el paso del tiempo, se va enfriando, y hasta tal punto se enfrió, que hubo algunos años, en que la salida de nuestras Sagradas Imágenes, no estaba asegurada. De estos momentos, surgió el Cuerpo de Costaleros del Stmo. Cristo de la Veracruz, y fue cuando costaleros y sobre todo costaleras, tomaron una papel protagonista en la Cofradía, llenando de una renovada ilusión cada poro de la Cofradía. Juan de Dios Carmona Fernández, permaneció de Hermano Mayor hasta 1997, año en que en unas nuevas elecciones, y teniendo en cuenta los estatutos marco del Arzobispado, se eligió como Hermano Mayor, a José Antonio Pérez Mira, permaneciendo en el cargo hasta el año 2002, año en el que se eligieron ya como hermanos mayores Pilar Argüelles y Pedro López.

La Cofradía que hasta entonces siempre había tenido un Hermano Mayor, quería ser reflejo del empuje que dentro de ella la había revitalizado, de esos costaleros y costaleras, que tanto habían luchado por ella. Desde ese año, y por decisión de todos, manifestada en unas elecciones, nuestra Cofradía tendrá un Hermano Mayor y una Hermana Mayor.

En el año 2006 se eligieron como Hermanos Mayores, a Antonia Mª Fuentes Pérez y continuó como Hermano Mayor Pedro López Jiménez. Al término de la Semana Santa del 2010, unas nuevas elecciones en la Cofradía, decidirán el rumbo de la misma.

La primera insignia que tuvo la Cofradía, fue una copia de la medalla de la Cofradía de Santa María del Triunfo, parroquia en la que se encontraba D. José Antonio Ortega Martínez, en el Zaidín, y con quién se mantenía muy buena comunicación.

Desde el año 2004, se elaboró el actual anagrama que es representativo de nuestra Cofradía. Se tomó como modelo la medalla de la Real Federación de Cofradías de Granada.

Sobre la cruz de nuestra salvación, aparece el corazón maternal de la Virgen, unida a Cristo en la pasión, rodeado por las sietes espadas que representan los momentos más duros de su vida. Al pié de esta cruz, en dos óvalos circulares, por un lado, las iniciales JHS, que significan: Jesucristo, Hombre y Salvador, en representación del Nazareno, y en el otro óvalo, la letra M, con la que se simboliza a la Virgen de los dolores. Rodea a estos símbolos, una cenefa en la que se puede leer: COFRADÍA DE NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES. Y en la base de la cruz, aparece el nombre de nuestro pueblo: ILLORA.

Esta es nuestra historia más reciente, y nuestro presente actual. Pero queremos seguir indagando sobre las raíces históricas de nuestra Cofradía o Hermandad, para que también, cada uno conozcamos nuestra identidad de cofrades, lo que nos han legado nuestros mayores, y la responsabilidad que cada uno tenemos ante el futuro. Así lo iremos mostrando en esta página, a medida que estudiemos los documentos que existen en nuestro Archivo Parroquial de Íllora.